El Pehuén

   Es considerado un árbol milenario ya que se han encontrado vestigios en el paisaje desde antes de que aparecieran las plantas con flores y los dinosaurios.

   Los árboles adultos pueden sobrevivir a entierros parciales de hasta un metro proveniente de erupciones volcánicas y además su gruesa corteza está adaptada al fuego por lo que los ejemplares pueden rebrotar después de los incendios a partir de brotes ubicados en la protectora copa. Si poseen un tronco que supera a los 40 cm de diámetro muchos de estos ejemplares sobreviven a los incendios y erupciones volcánicas. 


   En zonas de fuertes vientos y suelos poco profundos pueden ser descalzados.
   Si la raíz queda descubierta o crece sobre suelos poco profundos, el Pehuén rebrota. Ello le permite crecer en lugares que para otras plantas resulta difícil.
  Al llegar el otoño, los vientos sacuden los conos del pehuén y el suelo del bosque se cubre de semillas que sirven de alimento a diversos habitantes.



El Pehuén y la Cosmovisión Mapuche


   Es un elemento que forma parte de la diversidad de vidas a la vez que transmite conocimiento en cuanto a la complementación del hombre y la mujer.

   Es un newen (fuerza) muy importante para el pueblo mapuce (mapuche) ya que da identidad de Pewence (Pewenches) a los que viven en el territorio y brinda el alimento a través de su semilla, el gijiw (pinón) en forma de harinas, pan, bebidas, tostadas, hervidas o simplemente crudas.

   El desarrollo del Pewen también se da como en la sociedad mapuce, a través de la formación de lofce (comunidades) de pewen que crecen todos juntos dentro de un mismo espacio territorial.

   Los mapuces como gente de la tierra, protegemos a este árbol de acuerdo a nuestros principios y valores como guardianes del equilibrio del wajmapu.